Desafío
Las reuniones se armaban a pulso, sin un lugar propio para agendar y entrar a la videollamada.
Comunicación
Juntar a oficina y terreno significaba saltar entre apps, mandar enlaces y pelear con el límite de tiempo de las herramientas gratis.

Caso real, presentado de forma referencial por confidencialidad del cliente.
Las reuniones se armaban a pulso, sin un lugar propio para agendar y entrar a la videollamada.
Desarrollamos una videoconferencia a medida con agendamiento integrado: se reserva la reunión y se entra a la videollamada desde el mismo sistema, sin vueltas.
Otros proyectos

En faena no hay tiempo para planillas ni para esperar a llegar a la oficina. La gente en terreno necesitaba registrar y consultar todo desde el celular, ahí mismo donde ocurre la pega.

Los archivos KMZ, los planos y las rutas andaban repartidos entre correos y carpetas. Cada quien abría el suyo y nadie estaba seguro de mirar la versión buena.

Cuidar una faena de noche o a distancia es difícil: cuando pasa algo, casi siempre uno se entera tarde y sin pruebas de qué ocurrió.
Siguiente paso
Podemos revisar tu contexto y proponer una etapa inicial para implementar mejoras con impacto medible.